sábado, 11 de febrero de 2017

Música para locales de Ropa

La música del verano, la centroamericanización de las costumbres y un manifiesto para sacarnos la modorra y poner luz entre tanta oscuridad de pista de baile.

 

 

Ya sobrevivimos un verano entero escuchando Maramá y Rombai. No diferenciamos a sus integrantes de los empleados de una rotisería; menos aún una banda de otra. Pero sin embargo nos quedó grabado a fuego ese cachengue pringoso de chicos transpirados y chicas en plataformas y shortcitos ajustados. Agapornis pasteurizó la cumbia, Maramá y Rombai le pusieron lactobasilus e iniciaron la producción en masa. Salimos con amigas, nos pusimos loquitas, tomamos cuanto trago pudimos, amanecimos de la mano de algún chico de jopo y musculitos. Éramos tranquilas, pero ahora ya no.  Años atrás el ritmo también llegó desde Uruguay. El cambio de milenio nos empachó para toda la cosecha: mezclamos mayonesa, gelatina y chocolate y al final nos convertimos en el peor bicho bicho, vomitando aferrados al inodoro del ritmo. La vida se movía como un zamba, el país era un quilombo interesante.
Igualmente habíamos pasado veranos peores. A mediados de los noventa, bailamos un par de veranos al ritmo de “el símbolo”, todo un símbolo de nuestra decadencia. Otros veranos  nos pusimos de la nuca meta brasilero de martes a domingo, poseídos por la alegría de bailar en havaianas, como si estuviéramos en Rio. Pero a final de la década nos invadió un vigoroso pop latino, victorioso y en spanglish, que había perforado el mercado norteamericano a fuerza de ritmos acalorados, videoclips de fiestas descontroladas y livin la vida loca a diversas latitudes del estereotipo.

Estoy en Miami


Hoy vivimos en la radio, en los bares, en la tele, en nuestras propias cabezas el resultado de esa invasión. El pop latino de finales de los noventa se casó con el hip hop norteamericano y tuvieron hijitos bastardos, que a punchi punchi arrasaron con todo a su paso. Este verano nos subieron rápido los calores del trópico, y ya podemos ensayar una máxima: Donde ayer sonaba una cumbia hoy sonará un reggaeton. No nos damos cuenta, pero estamos centroamericanizando nuestra vida de manera alarmante; cuando nos queramos dar cuenta vamos a estar jugando baseball y tratándonos de pana, en lugar de che y boludo. Respiramos música del caribe, solo nos faltan los tamarindos y las playas de arena blanca sin colillas de cigarrillos. Pero por suerte y gracias a dios sintonizamos la 100 o radio Disney, y por eso aprendimos algunas cosas fundamentales.
Ya sabemos que Carlos Vives tiene una bici que lo lleva a todos lados y que viaja con Shakira, desde  Santa Marta hasta Barcelona, pagados por el ministerio de turismo de Colombia. También aprendimos, que para vender, ni el ballenato -ese ritmo alegre pero triste, triste pero alegre¬- puede sobrevivir sin usar esa base electrónica que te descona los parlantitos del celu si usas el volumen demasiado alto.
Aprendimos que para que las chicas mueran por nosotros, tenemos que ser como Maluma: vestir de blanco, tener el pelo corto, los brazos tatuados y no cantar solos ni de puta casualidad. La vida es complicada: Shakira nos chantajea, Thalia piensa solo en nosotros y Ricky nos insiste que vengamos pa’ ca’, aunque todavía no tenemos muy en claro cuales son sus intenciones.
Aprendimos, también, sobretodo los amargos y aburridos como yo, a ser un poco mas tolerantes, a dejar ser al otro. Algo está clarísimo: no nos podemos meter con el derecho a la festividad de las personas. Está claro que debemos sumarnos si queremos estar en la onda:  tenemos que bailar, aunque sea un reggaetón lento para no quedarnos mas solos que Wisin sin Yandel, en el reservado de un boliche esperando penosamente que se hagan las 7 de la mañana.

Manifiesto

 

Pero quiero aprovechar este espacio para hacer un manifiesto. Para Buscar un poquito de luz entre tanta oscuridad de pista de baile. No quiero ser un aguafiestas; no vengo a proponer que escuchemos artaud durante el pre Boliche, ni la discografía de Fandermole en la fiesta de un cuñado. Me preocupa mas otra cosa: Me preocupa que pensemos que la música para las jodas del verano es la única que existe, la única que puede alegrarnos, o peor aún, la única que puede realmente emocionarnos. Me preocupa que la escuchemos en cualquier contexto, que sea nuestro superpancho mientras esperamos el bondi, que sea nuestro rivotril sonoro. Tenemos los oídos tapiados por la costumbre, rumiantes ante cualquier ritmo nuevo repetido infinidad de veces por las FM, demasiado acostumbrados a que el mercado decida por nosotros que escuchar durante esos instantes de vida que nunca mas volveremos a vivir. Resulta paradójico, pero en estos tiempos en los cuales gracias a Internet y los celulares las posibilidades de acceso al buen arte (y por ende, a la música) se han multiplicado a la n, mas conservadores nos hemos vuelto, escuchando lo que ya conocemos hasta el cansancio, sin buscar ningún tipo de sorpresa, sin perdernos ni un segundo en los mares de la curiosidad. Y no me refiero solo al pop fiestero, ni a la cumbiancha recalentada… yo que soy rockero, o que por lo menos en algún tiempo lo fui, me hago cargo: basta de abusar del compilado de Los piojos, o de bersuit o de las pastillas del abuelo o de la banda que fuera; ¡basta! no se gasta porque lo escuchamos por youtube, ya lo sabemos, pero por dios aflojemos.
Propongo, en cambio, volar un poco, escapar de tanto pasatismo. Investiguemos. Ya les regalamos todos nuestros datos personales a Facebook, Google, Microsoft y Apple; al menos utilicemos nuestra desgracia para algo positivo. Escuchemos alguno de los artistas que nos gusta y miremos las sugerencias… quizá encontremos un sonido similar, pero con alguna vuelta de tuerca diferente, y explorando, descubramos artistas que valgan la pena. Vayamos a los clásicos, esos que nunca pasan de moda, y tratemos de entender, por qué son clásicos. Exploremos estilos que no escuchamos habitualmente: Reggatoneros, al folcklore, Rockeros, a la musica clásica, cumbieros al jazz… Cambiemos las latitudes, escuchemos canciones en otros idiomas o de otros paises. Escuchemos un disco de alguna banda desconocida: no perdemos nada, lo peor que puede pasar es que nos aburramos. Consultemos con ese amigo melómano y escuchemos sus recomendaciones: el nos dará una sugerencia de corazón, pensando en nosotros. Exploremos en aquello que le gustaba a nuestros padres o nuestros hijos, puede que en definitiva esa música no sea tan de mierda como pensábamos. Busquemos sin la necesidad de llegar a algún lugar, por suerte la música es virtualmente infinita… busquemos! existe google, existe bandcamp, existe Spotify, existe Youtube! Saquémonos de encima la modorra, saquémonos de encima ese triste murmullo de tanta música para locales de Ropa. Hagamos el intento y escuchemos algo nuevo. ¿Tan conservadores somos? ¿Tanto miedo tenemos?

lunes, 19 de septiembre de 2016

De amores y cuadernos

Muchos cuadernos, noches a puro Dolina y reflexiones adolescentes perdidas dentro de un word con extractos de mails viejos


Desde que aprendí a escribir me acompañaron los cuadernos. No solo los del colegio -que se me terminaban rápido, a juzgar la letra horrible que tenía de chico- sino otros, despelotados, con los que jugaba a inventar este y otros mundos: narraba historias paródicas de antihéroes subrealistas, llevaba los puntajes y la administración de los campeonatos que representaba con mis autitos de juguete, coleccionaba planos de ciudades inverosímiles (que urbanista que se perdió la FADU!), y llevaba la nómina completa de futbolistas de los clubes ficticios que disfrutaba inventar (junto con sus camisetas, su clásico rival y su estadio).
Con la adolescencia los cuadernos cambiaron de tenor. Comenzaron las poesías y las historias; mas adelante, con la guitarra, los cuadernos se llenaron de canciones, y de Quintas, séptimas, sostenidos y menores. A todos lados siempre llevaba algún cuaderno; allí anotaba, expresaba, me divertía.
Por las noches escuchaba la venganza será terrible. Una noche, en sus típicas reflexiones, Dolina comparó los amores con los cuadernos. Me reí mucho con esa ocurrencia; yo, un tipo que siempre tenía un cuadernito a mano, me había sentido muy representado. Y al día siguiente sentí la necesidad de tomar la idea del negro, de robarme algo de su genialidad: ¿cómo no jugar un rato y crear, y mezclar el amor, los fracasos del pasado, los sueños que vendrían, y quizá exagerar, pecar de ingenuo, hablar sin saber, equivocarme, con pasión e intensidad, decir cualquier cosa, como si no hubiera un mañana? Ser adolescente es un poco de todas esas cosas, por eso es tan duro y tan lindo a la vez. Porque a los 17, el mundo empieza y se termina todos los días, cada nuevo día.


Cada amor es como un cuaderno


Cada amor es como un cuaderno en el cual uno escribe frases, sucesos, equivocaciones, anécdotas, de vez en cuando algún poema, o alguna reflexión, digna del mas grande sabio o el mas grande ignorante.
Cuando empezamos un nuevo amor -o un nuevo cuaderno, mejor dicho- nos proponemos ser prolijos, hacer nuestra mejor letra, usar corrector si nos equivocamos, subrayar todos los títulos... con el tiempo nos damos cuenta que la prolijidad no es todo, y que un amor no siempre es como nos habíamos imaginado... y la letra se nos achueca, se hace demasiado inclinada o demasiado fea, las "a" se confunden con "o", empiezan los manchones y las tachaduras. Ante tanta desprolijidad a veces arrancamos algunas hojas... pero nuestro cuaderno no vuelve a ser nunca el mismo...
A veces dejamos un cuaderno por la mitad y empezamos uno nuevo... y volvemos a hacer lo mismo: a subrayar con colores hasta que se nos gasta la lapicera o se nos cansa la mano...
Hay veces -sobretodo en los veranos- que buscamos amores breves, de 24 hojas, como para que en dos semanas lo hayamos terminado. Otras veces buscamos momentos, amores que duren días horas, o incluso minutos. Esos amores son lo mas parecido a papeles sueltos. Pero de vez en cuando -muy de vez en cuando- aparece nuestro cuaderno de 100 hojas, ese que parece que nunca se termina, y del cual dejamos, por las dudas, al final, un par de hojas en blanco.
Hay amores grandes, como cuadernillos, o fuertes, de tapa dura, o pequeños, casi minúsculos, mas que cuadernos, libretitas. Podemos tener amores rayados (demasiado histéricos), cuadriculados (muy formales) o lisos (que nos permiten dibujar sin margenes que nos limiten...).
Es triste cuando perdés un cuaderno... es, en sí, una verdadera tragedia... Por el contrario, cuando encontrás uno, puede ser lo mas feliz de tu vida. Incluso hay personas que encuentran mas de uno: unas deciden con cual quedarse y otras se quedan con todos... escriben un poco en cada cuaderno... pero eso al final, no es feliz, ni justo.
Yo, por mi parte, todavía estoy buscando mi cuaderno, y he dejado algunos terminados y otros con alguna que otra hoja en blanco. Pero no me desanimo, porque se que este mundo es como una inmensa librería

Este post no iba a existir, pero redescubri el texto dentro de un archivo Word que contenía extractos de Mails viejos. Habia sido enviado estilo cadena a algunas pocas personas y nunca mas había visto la luz. Entre ellas estaba quien después se transformó en mi bibliorato, mas que cuaderno, Rocío. Es muy loco poder ver un escrito tan viejo (2004) y advertir el germen, la precuela, de quien uno es hoy. Estuve tentado en corregirlo, en quitarle el anteúltimo parrafo que me parecia el peor logrado y encima medio moralista, pero decidí dejarlo tal cual como habia sido tipeado alguna tarde por ese chico que alguna vez fui.

lunes, 22 de agosto de 2016

Una foto sonriendo y una frase de los Redondos

Hasta hace unos pocos años desaparecer de los lugares frecuentados, mudarse o perder un numero de telefono implicaban practicamente darle la espalda al mundo, borrarse, hacer un punto y aparte, no verse mas, guardar en el recuerdo y a seguir viviendo. Hoy la barrita de búsqueda de Facebook nos devuelve resultados inimaginados. Y Así, historias que debían terminar, continúan. Historias de nunca mas nos vimos, se reinician. Los finales definitivos o necesarios no quieren ser mas de la partida. Como dijera el gordo Casciari, parece que nos hemos vuelto unos heroes perezosos.
Hoy pareciera que no se nos puede perder el rastro. Aunque nos vayamos a jupiter nos pueden contactar. Sentado en el bondi, en el inodoro o al otro lado del mundo nos llega por igual un mensajito a nuestro celular. La posibilidad tecnológica es casi infinita, el perfil de facebook cuenta quienes somos, las fotos de instagram que cool y bien la pasamos y los hashtags de twitter que tan malos podemos ser bardeando a algún famoso. Nos etiquetamos junto a el o ella, mostramos lo felices que vivimos, lo bien que estamos, desde cualquier lado, tomando un café, de vacaciones en la c&%#4 del mono o de joda con 25 amigos.  Mas allá de que las fotos representan aquello que deseamos que vean los demás (¿o aquello que intenta tapar nuestras propias inseguridades talvez?) pueden tornarse un problema... ¿Que pasa si nos separamos y de golpe todo esa abundante actividad nos pesa o nos duele? ¿Se puede borrar el pasado? ¿Donde metemos esas fotos, que abundan en nuestro celular, en nuestro perfil y en todas partes, ademas de nuestra propia memoria? ¿Como sobrellevar el dolor, si cada tanto el amigo de un amigo comenta alguna pelotudés y por mas bloqueados que estemos volvemos a ver, otra vez, ese rostro que queriamos olvidar? ¿Como seguir, con el recuerdo siempre fresco, con los comentarios de las fotos felices, con los mails llenos de cariño, con el pasado escrito en un eterno presente? A continuación algunas reflexiones sobre el desamor en tiempos de facebook.

Arqueología de redes


Un camino para hacer frente a los recuerdos digitales que nos resultan incómodos es el método egipcio. Hubo una vez un faraón que se llamaba Akenatón. A lo Alfonsín, trasladó la capital del imperio y además impulsó una reforma religiosa sin precedentes. A los sacerdotes, guerreros y clase alta del imperio, la reforma no les gustó ni un poquito. Muerto el faraón, decidieron, literalmente, borrarlo de la historia: rompieron a mazasos las inscripciones con su nombre, destruyeron sus templos y utilizaron los bloques de piedra para construir nuevos monumentos. La jugada les salió bastante bien, pero el recuerdo pervivió: en algunas inscripciones y en las comunicaciones con otros imperios aparecía el nombre del faraón olvidado.
Si queremos hacer lo mismo con el recuerdo de un ex, los riesgos son similares. Podemos tener exito en reescribir nuestra historia, en borrar cada fragmento de su existencia, en quitar de nuestra vista cada palabra suya de nuestro muro. Pero cada tanto pueden aparecer cosas que no manejamos. Un fortuito me gusta puede visibilizar alguna foto vieja, un comentario, una publicación que no podemos borrar, en el perfil de un amigo o en el de un familiar. En ese momento nos damos cuenta que el desamor, como el amor es un juego. Un juego en el que perdemos, cada vez que nos acordamos que estamos jugando.

Actividades grupales


La gente se apoya en las redes, en los contactos. Aparecen los amigos y los agradecimientos.   Las amigas sentencian: ese tipo no te convenía. Los amigos reflexionan: el mundo está lleno de minas. Las chicas parecen mas lindas, cuando están recien peleadas, como un plus que les da el universo para superar el mal trago; el pelo al viento, plataformas: son diosas. Los hombres se ven gordos y deprimidos, hasta que empiezan el gimnasio o van a jugar a la pelota cada tanto; se compran un par de pilchas, y otra vez al ruedo. Salgamos! -se escucha al inísono a ambos lados de la ciudad-. Las jodas se vuelven furiosas, el placer inusitado. Hombres y mujeres, un fugaz recuerdo, el alcohol, un compañero. Todo va bien hasta el bajón de las cuatro de la mañana. Bajo las estrellas, en el fresco de la noche, lloran. Solos o acompañados por los besos ebrios de un compañero ocasional. Extrañan la compañía, los besos tibios de las mañanas, las horas perdidas, el soñar juntos un futuro que ya no existe. Entonces, no queda otra cosa mas que aprender del dolor y esperar a que amanezca.


La inteligencia del dolor


Cuando nos encontramos solos después de un tiempo de noviar es difícil: reencontrarse con uno mismo, bancarse sentimentalmente desnudo. Pueden pasar tres cosas: que se banque, que se banque tortuosamente o que no se banque. Algunos no se lo bancan: Vuelven al poco tiempo con la misma persona, o con otra, pero en general reproduciendo mucho de lo dejado atrás.
Otros soportan con naturalidad. Entienden que es parte de la vida y siguen adelante. Será lo que será o sino no será nada, dicen, cuando se ponen sanmartinianos. Quizá amaron poco, quizá amaron bien. El que lo dio todo tiene pocos reproches, el que no dio nada, también.
Por su parte, los que son dejados, por lo general, sufren tortuosamente. Se rompen la cabeza contra la pared, se deshacen en preguntas, no lo pueden aceptar. De alguna manera, si no hacemos alguna clase de ciclo virtuoso del dolor eso no tiene sentido, porque el dolor ya de por sí es doloroso para que encima seamos tan idiotas de no aprender nada de él. Un par de peliculas pueden ayudarnos a pensar esto.
En No sos vos soy yo, Javier (Diego Peretti) es un médico cirujano que, de un día para el otro, es abandonado por su mujer (Soledad Villamil). Javier pasa meses con un dolor inmenso, sin poder reencauzar su vida. Va al psicologo, se compra un perro, se reune con una pareja amiga, intenta volver a sus tiempos de galán. Nada funciona. Tropieza una y otra vez con su propio patetismo. No puede dejar de pensar en ella, solo quiere que ella vuelva, no puede superar la pérdida.
En (500) Days of Summer, le pasa algo parecido a Tom (interpretado por el actor y posible clon de Luciano Pereyra, Joseph Gordon-Levit). Tom se enamora perdidamente de Summer (Zooey Deschanel), la chica nueva de la oficina, y ella parece corresponderle: Van al cine, a comer, a Ikea... Tom quiere amor para toda la vida, Summer solo algo casual. Vemos el devenir de Tom, desde el cielo al infierno, pasando por el supermercado de la vuelta, al que va en bata y pantuflas a comprar leche y whisky para sobrellevar sus momentos mas depresivos. Los saltos temporales en el relato (La peli no sigue un orden cronologico tradicional) nos ayudan a matizar lo que sucede, y los vaivenes del amor y el desamor; Tom parece buscar en el recuerdo de cada minuto pasado con ella, indicios, aún los mas mínimos, para entender que ha sucedido.
¿Como salir? Sin intentar hacer spoilers demasiado grandes, se puede decir que no hay salidas simples: Es un proceso, en el cual, después de tanto palo eclosiona un individuo mejorado, con el cuero mas duro, pero con la cabeza mas liviana. Después de tocar fondo, solo se puede subir, y para eso debemos permitirnos saber para donde queda el arriba y ademas dejar de nadar contra el piso: sabiduría, menos capricho y aceptación. En algún momento nos tenemos que levantar, juntar lo que queda de nuestros pedazos, y armar algo. Tom, en la escena mas tipicamente yanqui de la peli, sale desde el fondo con todas sus fuerzas y redescubre su antigua vocación. Javier, mas terrenal, mas argentino, de a poquito va saliendo de su pena, sin antes dejar de enfrentar la prueba mas dura de todas.

La foto de perfil


Es facil detectar cuando una mujer cambia su estado sentimiental nuevamente a soltera. De golpe en su foto de perfil está sola, ya no está mas el novio: desapareció. Una foto nueva de perfil identifica a alguien que esta en un nuevo comienzo. Es casi como el lanzamiento de un nuevo producto al mercado. Una nueva imagen. En cierta medida es asi: es el lanzamiento al mercado sentimental. Existen, creo yo, dos estilos bien definidos. Por un lado el estilo “cuarteles de invierno”: fotos reflexivas, borrosas, bucólicas, incidentales. Fotos de portada de paisajes, mucho “soltar” y algunas palabras orientalizadas a pesar de nuestra experiencia netamente occidental. Las chicas se guardan para un duro invierno o para inmiscuirse en la reflexion mas profunda del yo. Limpiamos el alma y por ahí -quien te dice- capaz algo pica. Esto puede dar paso -o no- a un segundo estilo que yo llamaría “a la carga mis valientes” mas típico de periodos estivales, proclives a las fotos en bikini mostrando la mercadería para aquel que quiera y pueda comprar. En medio de ambos estilos se encuentra un justo medio que encuadra cierta sobriedad pero iguales intenciones de relanzamiento: selfies narcisas, estilo despojado y algo de color en los labios, una foto sonriendo y una frase de los redondos; para salir al mundo y para que el mundo nuevamente las invite a salir.

miércoles, 27 de julio de 2016

El chico de la obra social

En mi corta experiencia como técnico en una fábrica, debía efectuar controles y mediciones en equipos eléctricos y tableros conectados a altas tensiones. La mayoría de esos equipos tenían muchas medidas de seguridad y protecciones, pero algunas mediciones debía efectuarlas sobre tableros mas viejos y conexiones no tan seguras. En condiciones normales no existían mayores riesgos, pero lo cierto es que técnicamente mi vida estaba en mis manos. Morir era puentear el punto A con el B, que estaban allí, al alcance de la mano. Si me resbalo y me caigo y sin querer me agarro de acá, ya está, la quedo -pensaba las primeras veces que, pinza amperométrica en mano, realizaba esas mediciones. Al mes ya me había acostumbrado, ya no temía, en cada movimiento, por mi vida.  Porque con el tiempo, el contacto permanente con la materia con la cual se trabaja uno naturaliza, se acostumbra, pierde de vista lo complejo de aquello que esta realizando. Sin embargo el acostumbrarse también tiene un aspecto dificultoso, mas si la materia con que uno trabaja es la gente: es difícil ponerse en el lugar del otro, recordar que somos personas, tener empatía.
Atender al publico en el registro del automotor es una tarea complicada, no tanto por la necesidad de conocer los vericuetos de los tramites que se presentan, sino por el contacto cara a cara con los usuarios. Uno es la cara visible de un organismo al que casi nadie concurre con gusto, y por tanto es la membrana plasmática, el interlocutor, el nexo, entre lo que pasa adentro y lo que pasa afuera.

jueves, 30 de junio de 2016

El berretín del Ruso

Alejandro Dolina, en un maravilloso relato de su libro Cŕonicas del angel Gris, nos contaba la peculiar historia del Ruso Salzman:

El ruso Salzman tuvo muchas novias. Y a decir verdad solía dejarlas al poco tiempo. Sin embargo jamás se olvidaba de ellas.
Todas las noches sus antiguos amores se le presentaban por turno en forma de pesadilla. Y Salzman lloraba por la ausencia de ellas.
La primera novia, la verdulera de Burzaco, la pelirroja de Villa Luro, la inglesa de La Lucila, la arquitecta de Palermo, la modista de Ciudadela. Y también las novias que nunca tuvo: la que no lo quiso, la que vio una sola vez en el puerto, la que le vendió un par de zapatos, la que desapareció en un zaguán antes de cruzarse con él.
Después Salzman lloraba por las novias futuras que aun no habían llegado. Los hombres sabios no se burlaban del ruso pues comprendían que estaba poseído del más sagrado berretin cósmico: el hombre quería vivir todas las vidas y estaba condenado a transitar solamente por una.
Aprendan a soñar los que se contentan con sacar la lotería...


domingo, 5 de junio de 2016

Algunos recuerdos traumáticos que pasamos con la selección

Comienza la copa América Centenario en Estados Unidos. La copa América, ese certamen que organiza la conmebol y que juegan casi todos los países sudamericanos y Estados Unidos, ese país donde los negros juegan basquet, los blancos beisbol, las mujeres Soccer y los funcionarios de la FIFA largos partidos de ping pong en los tribunales federales.

Al comenzar un nuevo torneo sentimos por un lado la emoción de que la selección se esté jugando cosas importantes, y por el otro, el miedo a que justamente esa misma selección nos desilusione horriblemente quedándose en el camino. El equipo nacional viene cebolleando con ganas durante los últimos años: en las copas Americas de 2003, 2007 y 2015 y en el Mundial de Brasil 2014 el objetivo quedó ahí nomás. Hoy, con una AFA casi desintegrada, proyectos extraños sobre superligas y fuertes quilombetes de guita, Messi, el Tata y compañía esperan terminar con la sequía de títulos que arrastra la selección desde 1993. Con el objetivo de exhorcizar antiguos demonios, relataremos varios recuerdos traumáticos sobre la selección en competencias internacionales.

sábado, 14 de mayo de 2016

El mejor cinco

Si la vida se pareciera mas al fútbol cada familia sería como un pequeño equipo: duros y aguerridos -defensivos- algunos y otros mas líricos y volados, mas preocupados por disfrutar el fútbol como si fuera un arte, que en mantener el cero en el arco propio. Algunas con buenos campos de entrenamientos y todas las comodidades y otras con el campo de juego arruinado, pero afrontando cada compromiso con altura, pese a llevar varios meses sin cobrar. 

Algunas transitando la notoriedad del apellido y otras llevando al apellido como quien lleva los trapos hacia cualquier cancha, para desplegarlos de par en par en la cabecera y sentir el orgullo de los colores y saltar y cantar, aunque estemos en silencio en una mesa ajena.

domingo, 10 de abril de 2016

Canciones hermosas y donde encontrarlas

Mis primeras aproximaciones a la música fueron influencia de mi vieja. Fue un aporte pequeño, pero fundamental: una vez me contó una historia de su adolescencia y me cantó una canción de Sui Generis. Esa canción, creo que era Natalio Ruiz, me llegó al corazón como si fuese una canción de cuna; me enamoré del pasado y me enamoré de la melancolía de esas canciones hermosas. Y desde ese día, y para siempre, recorrí los diales, los artistas, y los discos, buscando canciones así.

sábado, 9 de enero de 2016

La máquina de mirar

1.

Cinema Verité es la séptima canción del cuarto disco de Serú Girán. En Ella, Charly Garcia, el autor de la pieza, nos introduce en la “descripción densa” de una escena en la playa, en la que el tipo de un Mercedes Benz camina como Tarzán intentando impresionar a “una chica tonta más, bajo el sol”. La canción se torna un video cantado cuando Garcia saca su “Máquina de Mirar”, y nos termina de pintar los pormenores de la escena.
Siempre me gustó esa canción, pero nunca había prestado demasiada atención a su letra. O al menos no había representado demasiado para mí. Hasta que un día, en un colectivo desbordado y con el aire denso, yendo para el trabajo, comprendí.

lunes, 12 de octubre de 2015

Desde que el mundo se hizo mundo

La peatonocracia y sus aliados
Hubo un tiempo en el cual no existían los neumáticos radiales ni los motores diesel. La gente vivía sin bocinas ni semáforos con un tipito dibujado dando el paso para cruzar. Las sendas peatonales cruzaban la tierra entera, y no solamente las bocacalles de las esquinas. Hubo un tiempo en el que todo esto fue cierto, y no fue un tiempo corto. El 99,9% de la historia de la humanidad no fue otra cosa que la historia de los tipos a pie, la historia de los peatones.
Iban a pata aquellos diez mil ejemplares de homo sapiens que salieron de África para poblar el mundo. Caminaban todo el tiempo, como locos, los cráneos que aprendieron a pulir la piedra y hacer fuego y sembrar vegetales. Corrían libres nuestros antepasados que persiguiendo manadas abandonaron siberia y se mandaron para el continente americano. Todo estaba bien en ese mundo, hasta que a algunos pueblos, que habitaban lo que hoy sería kasajistán en la zona de Asia Central, se les ocurrió domesticar unas bestias horribles, que denominaron caballos. Ahí, tempranamente empezó a claudicar ese primitivo mundo peatonócrata, donde los que gobernaban eran los peatones. A partir de allí, los caballos fueron para los jefes, como hoy, que pasa lo mismo con las Toyotas Hilux.

martes, 15 de septiembre de 2015

Pastillitas registrales


Hace mas de dos años me dedico a la noble actividad de la atención al público. Pero no “atiendo al público” en cualquier lado. Lo hago en uno de los lugares mas burocraticamente odiados por la humanidad: un registro del automotor.
En este lapso de tiempo, con el pasar de los días y de los trámites, fui observando algunos detalles curiosos, y elaborando algunas ideas y explicaciones que a modo de “pastillas” señalaré a continuación.

Un 12 preparado para la guerra

Coloridos y numerados como bondis que te dejan en cualquier lado


Los formularios de registro, conocidos oficialmente como Solicitudes tipo, son muchos y variados y encima están numerados, como las rutas o las lineas de colectivo. El verdecito es el 08, amigo fiel de los gitanos revendedores de autos y de todo aquel que quiera comprar un mehary y ponerlo en condominio. El 02, rosita, versátil, pero no muy masculino, sirve para casi todo: desde pedir el duplicado de una chapa hasta autorizar al retardado de tu hijo a manejar tu nave. El 01, Blanco y celestito, puro, virginal, es para las inscripciones iniciales (patentamientos). El 12 es gris, y lo usa la policia para sus verificaciones; estaría bueno que fueran camuflados, como he visto algunos patrulleros de la bonaerense. Los 13, formularios del impuesto automotor, vienen en variados tonos violetas o lilas, y poseen mas variantes que recorridos tiene la linea 60: 13a, 13b, 13c, 13r, 13s, 13p.

jueves, 17 de julio de 2014

Los dos tipos de amigos

Uno en la vida se relaciona con muchas personas. Están nuestros familiares, están los conocidos, están los desconocidos, están los enemigos y están aquellos tipos que abren nuestra heladera sin preguntar, que solemos denominar amigos.
Amigos son los amigos
Ahora bien, no todos los amigos son iguales. Según mi opinión existen dos tipos de Amigos: aquellos cuya amistad depende de la cantidad del tiempo que compartimos, los sincrónicos; y aquellos amigos con los cuales no hace falta pasar mucho tiempo en contacto como para mantener el cariño y la conexión, los asincrónicos


sábado, 12 de julio de 2014

Lo cotidiano, el 9 de Julio y el rol del historiador.


Esta es una entrada rara, porque antes de comenzar a leerla, voy a pedir que primero vean un video. Es cortito, es entretenido y nos va a ayudar a introducir un concepto que después vamos a manipular: Proviene de las ciencias “naturales” y se llama “ceguera al cambio”, explicada aquí por el genial Dr. G (Diego Golombek), junto a sus fieles asistentes, el “señor de acá” y el “señor de allá”.


¿Que demonios hace un “historiador” (me pongo el traje por un ratito, y no exhibo titulo porque en realidad todavía no lo tengo) hablando de ciencias naturales y procesos cognitivos, y otras “cosas serias”? Intentaré hacer una pequeña defensa. La idea general de la ceguera al cambio responde a los procesos de “invisibilización” de grandes cambios en el entorno, que resultan imperceptibles para el sujeto. Es sumamente curioso que este fenómeno es muy parecido al “presentismo” que “aqueja” a las personas en su vida cotidiana y a las sociedades en un nivel mas general, amplio y complejo, al respecto de su entorno y a los cambios históricos en los cuales se ven inmersos. Intentaré explicar un poquito mas estas ideas.


lunes, 30 de junio de 2014

Un mundial para el desierto Argentino

Ya pasó la primera ronda del mundial. No fue nada fácil. En realidad, a ningún equipo le resulta fácil ningún partido. Este es un mundial sin goleadas de 8 a 0, pero, en su lugar, hay un promedio de gol que no se veía (y se gritaba) desde Suecia 1958. Es, hasta ahora, el mejor mundial que he visto en mi vida, muy parejo y muy emocionante.

La primera fase


La primera ronda nos arrojó buenos partidos y algunas sorpresas. Una pesada España chocaba contra dos animales como Robben y Van Persie: casillas se comía cinco goles holandeses y terminaba totalmente enredado en el suelo. Costa Rica, con ganas y mucho fútbol, le pegaba un buen peludo a Uruguay; luego repetiría con Italia en un 1-0 histórico, y alcanzaba la clasificación.

martes, 24 de junio de 2014

El amor blanco


Hace un tiempo acepté a un pibe en Facebook. El muchachito me mando una solicitud de amistad, y yo la acepté, pensando que era un primito segundo o algún pariente de esos que no conocés mucho, y que te da un poquito de vergüenza preguntarle quien es. La cuestión es que, pasado el tiempo me di cuenta que efectivamente no lo conocía, y aún hoy sigo sin saber quien cuernos es, ni como y en qué circunstancias me mando una solicitud de amistad a mi perfil. 
Pensé en eliminarlo; no soy de tener desconocidos entre mis contactos, y me manejo con la regla Si lo saludás en la calle, lo podés tener en facebook, salvo algunas excepciones que como todo mortal, tengo.

miércoles, 18 de junio de 2014

Canciones autorreferenciales: la efedrina del estudiante



El estudiante es una entidad biológica muy particular. Realiza pocas funciones vitales: Nace, crece, estudia y muere. No hay tiempo para reproducirse, a lo sumo si para estudiar un poquito mas (Excepto en época de bailantazo, u otra fiesta terminada en azo. Ahí no hay tu tia). Siendo su naturaleza tan conflictiva, la taxonomía todavía se hace grandes confusiones con ellos: algunos parecieran pertenecer al reino animal, mientras otros se encuentran en modo planta, permaneciendo en las cursadas con un dinamismo digno de un pino paraná. Ni hablar los que tienen la profundidad (y el carisma) de un mineral.

lunes, 9 de junio de 2014

Con modorra para defender

Faltan pocos días para el comienzo del mundial de Fútbol. Estadios sin terminar, protestas sociales inéditas, Messi vomitando, son algunas de las variables a manejar. Como todas las veces, los hinchas Argentinos queremos revalidar nuestra gloria mundial, demostrar que somos los mejores del mundo, que dios y el papa son Argentinos, y vaya uno a saber cuanta sarta mas de estupideces. Lo cierto es que, desde Italia 1990, hace 5 mundiales que la selección Argentina no supera la fase de Cuartos de Final.
fútbol, magia y garrotazos
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El otro día vi un poquito del amistoso contra Trinidad y Tobago. Casi me muero del susto ver a nuestros defensores pasando algunos sobresaltos contra delanteros que no los conoce ni su mamá. El único negro que atacaba quedó mano a mano frente al arquero en un par de ocasiones, lo cual nos hace pensar que un aleman, un brasileño o un bosnio, (como Edin Szeko, goleador del Manchester City, actual campeón de la liga inglesa) podrían aprovechar con creces dichas situaciones. Igual “pachorra” Sabella ya lo sabe. Sabe que mientras nuestros delanteros juegan en Boca, nuestros defensores son de Victoriano Arenas. ¿Donde quedaron los grandes defensores de otra época? Vaya uno a saber. Tengo una teoria al respecto, pero en otro momento la escribiré. Sabella sabe que si lo atacan va a sufrir. Si lo agarran mal parado va a sufrir. Que no hay otra que sufrir.
Lo unico positivo que veo en esta selección es que es, en cierta manera, honesta. Ya sabemos que no va a hacer fútbol champagne, ni pretenderá superioridad ante equipos complicados. Me juego la vida que Sabella va a mandarse algunas Caruseadas: meter 5 defensores contra equipos fuertes, o incluso de medio pelo, meter picapiedras en el medio, un doble o triple cinco, refugiarse en el fondo, salir de contra, jugar como equipo chico. Lo loco es que a esta selección pareciera que ese juego es el que mejor le sienta. No tiene administradores del balón, armadores, tipos que la duerman y construyan juego; no hay bochinis ni verones, ni riquelmes. Tiene velocidad y dinámica, salida rápida, habilidad, gambeta, es contundente con espacios, tiene gol. Eso es lo que hay, nada mas ni nada menos. No sé si nos alcance para salir campeones; es mas, pareciera que nuestro destino en este mundial será parecido a los anteriores: ganarle a equipos fáciles y perder ante el primer equipo de renombre y bien plantado: un Holanda, un Alemania, un Brasil o un España, pongamos por caso.
Siquiera nuestros jugadores llegan en el mejor momento: salvo Di María, el jugador que prácticamente le dio la Champions al Real Madrid (Yo lo pensé de esta manera: El Real tenia un Di Maria para atacar y desbordar durante el alargue; el Cholo Simeone y el Atlético solo podían disponer a un José Sosa... ahí la diferencia entre uno y otro) e Higuaín, que hizo una buena temporada en el Napoli, metiendo buena cantidad de goles, el resto de los jugadores no están pasando el mejor momento o están medios lesionados. Messi bajó su altisimo nivel, al mismo tiempo que las estrellas españolas del Barça ya no son tan determinantes como antes (con eso y todo, salieron segundos en la liga). Aguero, por su parte, el ultimo tiempo estuvo lesionado, y pareciera, está “mirame pero no me toqués”. Garay, Zabaleta (de buen presente), Augusto Fernandez, y otros, están entre algodones.
La pelota está por rodar en unos pocos dias. Será interesante, como siempre, alentar por la selección. No tenemos, como otras veces, certezas, sino muchas dudas. Estamos algo mas descreidos que las ultimas veces; ya no esperamos demasiado. Solo tenemos la esperanza subterranea que el equipo se encuentre a si mismo, que los buenos jugadores aparezcan, y que los malos, no se manden demasiadas cagadas. Quien sabe. El fútbol es la dinámica de lo impensado, decía un tal Panzeri, al que jamás leí ni yo, ni todos los periodistas deportivos que lo citan habitualmente.

martes, 3 de junio de 2014

Presentación (y aclaraciones del 2016)

¿Por qué este Blog?

Escribir es una de las actividades que mas me gusta, y que hago desde que era bastante chico. Hace varios años que tengo completamente abandonada la actividad, pero siempre estaba presente en mi, el deseo de escribir algunas líneas con observaciones sobre los mas diversos fenómenos. Tal es así que, mediando un esfuerzo sobrehumano de organización (A todas luces insuficiente) para intentar publicar con cierta regularidad y a pesar de la lentitud de tortuga que me caracteriza -y algún que otro esguince- me lanzo de lleno a la aventura de escribir mi primer blog.
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