Hace un tiempo acepté a un
pibe en Facebook. El muchachito me mando una solicitud de amistad, y
yo la acepté, pensando que era un primito segundo o algún pariente
de esos que no conocés mucho, y que te da un poquito de vergüenza
preguntarle quien es. La cuestión es que, pasado el tiempo me di
cuenta que efectivamente no lo conocía, y aún hoy sigo sin saber quien cuernos es, ni como
y en qué circunstancias me mando una solicitud de amistad a mi
perfil.
Pensé en eliminarlo; no soy de tener
desconocidos entre mis contactos, y me manejo con la regla Si lo
saludás en la calle, lo podés tener en facebook, salvo algunas
excepciones que como todo mortal, tengo.
